Objetivo: Determinar la relación entre el nivel de adherencia al tratamiento y la calidad de vida en pacientes con tuberculosis atendidos en dos centros materno-infantiles de Lima Norte.
Materiales y métodos: El estudio siguió un enfoque cuantitativo, con diseño correlacional y transversal. La muestra estuvo conformada por 105 pacientes con diagnóstico confirmado de tuberculosis, seleccionados según criterios de inclusión y exclusión. La adherencia al tratamiento se evaluó mediante la escala Morisky-Green-Levine (MMAS-4), mientras que la calidad de vida se midió con el instrumento WHOQOL-BREF, que considera los dominios físico, psicológico, relaciones sociales y entorno.
Resultados: A un nivel de significancia estadística (p < 0,01), se rechazaron las hipótesis nulas en los análisis correlacionales, estableciéndose una relación significativa entre el nivel de adherencia al tratamiento y los cuatro dominios de la calidad de vida. Las correlaciones fueron negativas, lo que indica que una menor adherencia se asocia con puntajes más bajos de calidad de vida. Asimismo, se identificaron diferencias significativas entre los pacientes de los centros “Santa Rosa” y “Los Sureños”, especialmente en los dominios físico, psicológico, social y ambiental, lo que sugiere que el entorno institucional influye en la percepción del bienestar.
Conclusiones: Existe relación significativa entre la adherencia al tratamiento y la calidad de vida en pacientes con tuberculosis. Los pacientes con menor adherencia presentaron mayor afectación en los dominios evaluados, y se evidenció que las condiciones institucionales pueden influir en dicha percepción.
Objective: To determine the relationship between treatment adherence levels and quality of life in patients with tuberculosis treated at two maternal and child health centers in Northern Lima.
Materials and Methods: The study followed a quantitative approach with a correlational and cross-sectional design. The sample consisted of 105 patients with confirmed tuberculosis diagnoses, selected according to established inclusion and exclusion criteria. Treatment adherence was assessed using the Morisky-Green-Levine scale (MMAS-4), while quality of life was measured with the WHOQOL-BREF instrument, which evaluates physical, psychological, social relationships, and environmental domains.
Results: At a statistical significance level (p < 0.01), the null hypotheses were rejected in the correlational analyses, confirming a significant relationship between treatment adherence and all four quality-of-life domains. The correlations were negative, indicating that lower adherence was associated with lower quality-of-life scores. Additionally, significant differences were identified between patients from the “Santa Rosa” and “Los Sureños” centers, particularly in the physical, psychological, social, and environmental domains, suggesting that institutional context influences perceived well-being.
Conclusions: There is a significant relationship between treatment adherence and quality of life in patients with tuberculosis. Those with lower adherence showed greater impairment across the evaluated domains, and institutional conditions were found to influence patients’ perceptions of well-being.